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No hay distinción de clases

| 12 Febrero, 2016 | 0 Comentarios
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La Ventana lo dice: “Donde hay educación no hay distinción de clases”

No hay distinción de clases. Imagen de Confucio

Confucio  (551 AC-478 AC.) Filósofo chino.

En China, hace 2500 años, Confucio (Kung Fu-Tse) nos dejaba un legado que parece superar  a los teóricos de hoy. Su pensamiento se orientó  hacia una filosofía social. Procedente de una familia noble arruinada, a lo largo de su vida alternó periodos en los que ejerció como maestro con otros en los que sirvió como funcionario del pequeño estado de Lu, en el nordeste de China. Hasta los 50 años se dedicó al estudio y a la enseñanza, cuando alertado por los desórdenes políticos y morales se propuso llevar a la práctica sus teorías.

Confucio creía en la existencia de un orden cósmico perfecto, que debía ser imitado en los asuntos humanos, logrando la armonía de la tierra con el Cielo, fuerza inteligente que gobierna el mundo. A pesar de su talante netamente conservador, el pensamiento de Confucio tenía un potencial innovador en  la medida en que exigía un gobierno moral y bienhechor: proclamaba que la nobleza no procedía del nacimiento sino de la superioridad moral; y dejaba abierta la puerta a la rebeldía contra los gobernantes inmorales.

A los 67 años, luego de haber abandonado su tierra y el poder, comenzó su período más fecundo como compilador de textos y filólogo.

Dijo de las riquezas y los honores: “son como nubes pasajeras que no significan la felicidad. Se puede ser dichoso sólo con arroz como alimento, agua como única bebida y el propio brazo como almohada”

Así se expresó:

Conocer lo que es justo y no practicarlo es una verdadera cobardía

Los defectos y las faltas de los hombres dan a conocer su verdadera valía. Si examinamos con atención las faltas de un hombre, llegaremos a conocer si su bondad es verdadera o fingida

Si la ganancia o el provecho se anteponen a la justicia, los súbditos nunca estarán satisfechos, y el príncipe se hallara en peligro constante

La sabiduría y la prudencia de nada sirven si no se presenta una ocasión propicia; los buenos arados nada pueden por si solos, si no se presenta una estación favorable

Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos.

Los vicios vienen como pasajeros, nos visitan como huéspedes y se quedan como amos.

Debes tener siempre fría la cabeza, caliente el corazón y larga la mano.

Raras veces los hombres reconocen los defectos de aquellos a quienes aman, y no acostumbran tampoco a valorar las virtudes de aquellos a quienes odian

Mucho más excelente es la virtud del que permanece fiel a la práctica del bien, aunque el país se halle carente de leyes y sufra una deficiente administración

El camino recto o norma de conducta moral debemos de buscarla en nuestro interior. No es verdadera norma de conducta la que se descubre fuera del hombre, es decir, la que no deriva directamente de la propia naturaleza humana

El que no es fiel y sincero con sus amigos, jamás gozara de la confianza de sus superiores

 

Mercedes Aguirre.  Escritora, Narradora Oral, Artista Plástica

cortadera@hotmail.com

 

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Categoría: La Ventana, Mercedes Aguirre, Literatura, Opinión, Sin categoría

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